Hablemos de IA en el aula de la ESO y con las familias




ChatGPT ha implementado -lo hará en breve en Europa- un modelo de IA para adolescentes, ChatGPT for Teens. Hasta ahora, lo que sí tenías a tu disposición es el control parental, que conecta la cuenta del menor con la de familiares adultos, estableciendo límites y medidas de protección. Se puede activar en Configuración. ¿Cómo? Es sencillo. El familiar pulsa “Añadir a un miembro de la familia” y envía la invitación. El adolescente recibe esa invitación en su cuenta y la acepta. Después de vincularse, el familiar puede gestionar los controles disponibles y el adolescente puede ver que su cuenta está vinculada.

El familiar puede: 
  • Añadir protección extra frente a contenido no adecuado para la edad. 
  • Fijar horarios en los que el menor no puede usar ChatGPT. 
  • Permitir o bloquear modo de voz. 
  • Permitir o bloquear la generación de imágenes.
  • Decidir si ChatGPT puede usar recuerdos guardados. 
  • Hacer que las nuevas conversaciones empiecen con el modo de estudio
  • Permitir o no el uso de conversaciones para mejorar los modelos. 
  • Permitir o no algunas funciones de ChatGPT Work. 
  • El familiar puede recibir avisos de seguridad en situaciones graves y limitadas. 
  • El familiar no puede leer los chats del menor ni supervisarlos en tiempo real.


¿Problema? Que en la mayoría de los casos el acuerdo familiar no existe. El menor campa a sus anchas, sin límites, criterio y conocimiento. Tiene vía libre, sin apoyo. De nada sirve que exista un control parental si no se usa y ese guardarraíl es educativo, no punitivo. Por otro lado, el control parental puede dar una sensación de falsa seguridad. Tenerlo no asegura un buen uso. El adolescente puede estar 10 horas con el móvil, pese a estar sometido a ese control. Y puede trasladar el uso tóxico a otras aplicaciones. 

A veces, estas herramientas benefician más a las empresas que a los usuarios menores. Ofrecen un colchón moral con el que justificar su preocupación por la seguridad y privacidad de los menores. La verdadera batalla se pelea en las casas (y en las aulas).

Cuando salga ChatGPT for Teens, lo primero a tener en cuenta es que el requisito de consentimiento parental se aplica a menores entre 13 y 17 años. Se presupone que todo el mundo entiende que un menor de 13 años no puede crear una cuenta de IA, aunque un familiar o docente puede facilitarle materiales, con o sin interacción, creados con IA, que no requieran crearse una cuenta. De 13 a 17 años, pueden utilizar ChatGPT con consentimiento del padre/madre/tutor, y en el aula se usará bajo criterios puramente didácticos, controlados y guiados por el docente. Con 18 años o más, es evidente que pueden crear y usar una cuenta de adulto (bajo los límites impuestos por la ley). 

¿Cómo funcionará ChatGPT for Teens? El menor no se registra en una web específica. Crea/utiliza una cuenta de ChatGPT normal. Si se identifica como menor de 18 años -he aquí el problema-, ChatGPT le aplica las protecciones correspondientes. Para detectar si el menor se creó la cuenta como si fuera adulto, OpenAI está introduciendo un sistema de predicción de edad que utiliza distintas señales de la cuenta y del uso para detectar cuentas que probablemente pertenezcan a menores de 18, incluso aunque la edad indicada inicialmente no sea fiable. Si una persona adulta ha sido clasificada incorrectamente, puede verificar su edad y recuperar la experiencia normal. Veremos si funciona y qué efecto tiene. Además, que el estudiante tenga o no ChatGPT for Teens no significa que los familiares no puedan después activar el control parental. Podrán hacerlo.


He creado IA con cabeza, un plan de formación para estudiantes de ESO. Puedes adaptarlo a tu contexto y necesidades. 

El plan contiene 5 sesiones de 50 minutos, más o menos. Recuerda: adáptalo, no es necesario que lo hagas tal y como aparece en las fichas de trabajo. Cada sesión contiene una guía para el docente y una ficha para el estudiante. Como soporte inicial puedes usar estas dos estas infografías de información general. Tienes más abajo acceso a todos los materiales.



Lo ideal es adaptar el plan formativo por niveles. No haría lo mismo en toda la ESO. En 1.º y 2.º usaría mucho más imágenes, casos prácticos y dinámicas ágiles y variadas. En 3.º y 4.º, dilemas y casos más ambiguos.
  • 1.º ESO: Privacidad, qué es una IA, pedir ayuda a adultos.
  • 2.º ESO: Seguridad, errores de la IA, hábitos. 
  • 3.º ESO: Fuentes, sesgos, delegación cognitiva. 
  • 4.º ESO: Autoría, ética, aprendizaje, identidad digital y uso académico 
Lo recomendable sería incorporar a las familias. Piensa en hacer una sesión mínima paralela. Una idea:
  • Darles la infografía ChatGPT para menores y explicarles el control parental.
  • Darles la infografía Tengo ChatGPT y soy menor de edad y plantear 5 preguntas para conversar en casa. 
La finalidad de este plan formativo para estudiantes es que el alumnado aprenda a usar ChatGPT y otras IA generativas con seguridad y privacidad: 
  • sabiendo qué puede y qué no puede compartir,
  • entendiendo que la IA puede equivocarse,
  • distinguiendo ayuda, aprendizaje y delegación,
  • conociendo las particularidades de las cuentas de menores, 
  • desarrollando criterios propios de uso. 
No se trata de enseñarles a usar ChatGPT, porque muchos ya saben abrirlo y escribir. Se trata de enseñarles a decidir cómo, cuándo y para qué usarlo.

Aunque en el enlace de materiales lo tienes todo explicado, con guías de cada sesión, resumo cómo se podrían estructurar las 5 sesiones: 

Sesión 1: ¿Quién manda aquí? 
  • Tema: Qué es ChatGPT y qué significa utilizarlo siendo menor.
  • Pregunta anónima inicial: ¿Para qué has utilizado alguna vez una IA? Se puede hacer levantando tarjetas o un formulario anónimo. 
  • Les presentas la infografía Tengo ChatGPT y soy menor de edad, sin explicarla entera. Leer y debatir 3–4 minutos en grupos. 
  • Después plantear situaciones de uso. Los grupos deciden si es correcto, incorrecto o depende. 
  • Cada alumno termina la frase: “Usar IA siendo menor implica…” Una sola frase. 

Sesión 2: Lo que nunca deberías contarle a una IA.
  • Tema: Privacidad, archivos, imágenes y datos personales. 
  • Nada de definiciones largas y normativas sesudas. Mejor trabajar sobre decisiones reales. 
  • Dinámica: ¿Lo subirías? Proyectas tarjetas que muwstren situaciones y sus posibles decisiones. Deciden ellos: rojo, amarillo o verde. 
  • Después abordamos la regla de anonimización. Antes de subir algo: mira → borra → recorta → piensa. Mini-reto: Dar una captura ficticia con: nombre, instituto, teléfono; correo, foto, texto de una tarea. Deben marcar qué eliminarían antes de enviarla a una IA. 
  • Al final de la sesión, rellenan una tarjeta personal de privacidad. Antes de subir algo a una IA comprobaré… 4 reglas para uso personal. 

Sesión 3: ChatGPT se lo puede inventar.
  • Tema: Alucinaciones, errores, fuentes y contraste. 
  • Reto inicial: Presentar tres respuestas de IA: una correcta, otra parcialmente correcta y una inventada, pero convincente. Pregunta: ¿Cuál parece más fiable? 
  • Regla de las 3 preguntas. Ante una respuesta importante: ¿Cómo lo sabe? Pide fuentes. ¿Puedo comprobarlo? Busca otra fuente independiente. ¿Tiene sentido? Usa tu propio conocimiento. Casos: fecha histórica, consejo de salud, dato científico, rumor sobre una persona, información sobre un examen, noticia viral. Clasifican: puedo confiar bastante / debo comprobar / nunca confiar sin verificar. 
  • Al final de la sesión, crean en pequeños grupos un cartel: “ChatGPT no sabe que no sabe” Debajo, cinco reglas para verificar. Pensadas y asumidas por ellos.

Sesión 4: ¿Me está ayudando o lo está haciendo por mí?
  • Tema: Uso educativo y delegación cognitiva. ¿Qué parte del proceso de aprender sigues haciendo tú o te lo hace una IA? 
  • Dinámica: Se plantean casuísticas cercanas a ellos. Semáforo de usos. Lo interesante es discutir las zonas grises: 
    • Verde: “Explícame esta idea de otra manera.” “Hazme cinco preguntas para comprobar si lo entiendo.” “Dame pistas, pero no la solución.” “Corrige mi argumento y dime dónde falla.” 
    • Amarillo: “Resume todo este tema.” “Dame ideas para el trabajo.” “Haz un esquema.” “Ayúdame a redactarlo.” 
    • Rojo: “Hazme el trabajo completo.” “Resuelve estos ejercicios y dame solo las respuestas.” “Escribe una redacción como si fuera mía.” “Haz la tarea para que el profesor no note que la has hecho tú.” 
  • Introducir una pregunta: Si ChatGPT desapareciera ahora mismo, ¿sabrías explicar lo que acabas de entregar?
  • Al final, cada estudiante construye sus 5 formas inteligentes de pedir ayuda a una IA. 

Sesión 5: Mi acuerdo personal con la IA.
  • Tema: Autonomía, hábitos y normas propias. 
  • Terminar con criterios elaborados por el estudiante.
  • Dilemas:
    • Caso 1: Tienes un trabajo para mañana y no has empezado. 
    • Caso 2: ChatGPT te da una respuesta diferente de la que explicó el profesor. 
    • Caso 3: Un amigo te pide que subas su trabajo para que ChatGPT lo mejore. 
    • Caso 4: Estás hablando con una IA sobre algo personal que te preocupa. 
    • Caso 5: Llevas una hora saltando de pregunta en pregunta con ChatGPT. 
  • En grupos, debaten: ¿Qué harías? ¿Por qué? ¿Qué riesgo hay? ¿Qué alternativa propones? 
  • Termina la sesión con: Mi pacto con la IA. 8 decisiones personales. Se puede firmar simbólicamente. Por ejemplo: Cuando use IA… 
    • no compartiré datos privados,
    • comprobaré información importante,
    • intentaré primero las tareas,
    • pediré ayuda antes que soluciones,
    • no entregaré algo que no comprenda,
    • avisaré si algo me incomoda,
    • pondré límites de tiempo,
    • recordaré que una IA no sustituye a una persona. 


Comparto los materiales didácticos, listos para descargar y adaptar, del programa que he llamado IA con cabeza. Está pensado para abordar el tema de la IA en el aula de ESO. He creado guías de planificación para los docentes, fichas de trabajo para los estudiantes. Además, incluyo la planificación y guía para una sesión con las familias.


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