¿Y si no quiero usar IA generativa en mis clases?



No hay que ser muy observador para advertir en nuestro entorno laboral de los centros educativos que el uso de la IA generativa por parte de los docentes es aún residual y anecdótica. Los usos se reducen a tareas sencillas, creación de contenido y reducción de rutinas burocráticas. El encaje didáctico y curricular de la IA en el proceso de enseñanza es inusual. Pocos docentes llevan años investigando a base de ensayo-error, prueba y aplicación, evaluación y reajuste. Esto, unido a la constante y acelerada evolución de las prestaciones de estas herramientas, hace difícil que el docente sepa cómo adaptar bajo criterios pedagógicos sólidos y contrastados el uso equilibrado de la IA en el aula.

Sin embargo, existen otros factores que lo impiden o mitigan. El más evidente: la voluntad. No pocos docentes deciden no usar IA generativa, ya sea porque la consideran a priori -sin experiencia ni argumentos- enemiga del aprendizaje significativo, o porque la marea incesante de mensajes sobre esta supuesta revolución tecnológica les aturde y bloquea, sintiendo que se han quedado desfasados, es imposible seguir este ritmo neurótico y ya es tarde para ellos. 

Quizá hace uno o dos años no lo apreciaban, pero a estas alturas saben que la IA generativa está incidiendo en las rutinas de trabajo del estudiante, fomentando hábitos de copia y pega y uso ineficaz de las herramientas. Sienten que sus estudiantes saben más que ellos y la pereza y el escaso convencimiento les frena la voluntad de aprender. No quiero formarme en IA generativa y sé que mis estudiantes la usan a destajo y sin criterios. ¿Qué hacer entonces? Nada. Asumo que la usan y por lo menos así dedican un rato a preparar las tareas que les pido. Si no, harían menos o no harían nada. Vista gorda, como dice el docente en la imagen de cabecera. Aunque saben que lo hizo con IA, no penalizan la tarea ni buscan otros medios de enseñanza que lo impidan mediante criterios de evaluación y tareas que fomenten la autonomía y el desarrollo de destrezas cognitivas básicas. Si a esto le sumamos que el estudiante es competente tecnológica y lingüísticamente, ojos que no ven... Le apruebo y listo. Con 35 en clase, como para empezar a formarse y cambiar metodologías. Sigo la linde acostumbrada y que sea lo que Dios quiera. Total, la inspección no te llama si apruebas a casi todos. Eso sí, de vez en cuanto entro en Chat GPT para consultarle y que me zurza un remiendo. 

El docente que representa esta actitud no es escaso. De hecho quizá sea el más habitual. Lo raro es encontrar docentes voluntariosos, que se forman en IA generativa y la llevan al aula. De los que reciben una formación inicial, no repiten otra al curso siguiente y el uso que le dan es rudimentario: que me haga tareas, compile contenido y me resuelva rutinas tediosas. La integración de la IA en el diseño curricular es escaso. También lo es el docente que tenga conocimiento técnico, experiencia didáctica a pie de aula y criterio pedagógico como para ser referente para otros docentes. Estamos en una fase embrionaria en lo referente al encaje curricular de la IA generativa. 

Algunos docentes escépticos que adoptan esa actitud, lo hacen con ciertos cambios en su práctica diaria. Por supuesto, no enseñan a usar IA generativa no la permiten. Cada vez piden menos tareas para casa, sus estudiantes las hacen en clase, sin acceso a móviles ni portátiles, en formato escrito u oral. No diversifican las técnicas de evaluación. Incluso la prueba escrita empieza a ponerse en entredicho por la sospecha de uso de artilugios sutiles. No hacen oídos sordos, pero tampoco adoptan una actitud proactiva, de reflexión respecto a cómo enseñar bajo este escenario. Se atrincheran sin más. 

Mientras tanto, prácticamente el 100% de estudiantes de Secundaria y Universidad -y aumenta los que la usan en Primaria, desde edades más tempranas- ya usa la IA generativa a diario. A diario. En el ámbito escolar y también en el personal. Sin ayuda familiar ni educativa, sin criterio ético ni pedagógico y sin filtros de acceso y uso. Las escuelas son espacios en los que los menores poseen mayor competencia digital que sus docentes. Este es el escenario. 

¿Tendencia en las políticas educativas? Atrincherarse. Prohibir, no por criterio ético o didáctico, no, por evitar demandas y problemas. Una actitud que no solo no les sale barata, también políticamente rentable. Exorcizan los miedos familiares ocultando el polvo bajo la alfombra. Y la casa por barrer. Los hábitos se mantienen, el desconocimiento, el recelo irracional, y con ello una vuelta a métodos de evaluación conservadores. Entiéndase lo de conservador en el sentido literal del término. Virgencita, que me quede como estoy, no sea que tenga más trabajo o me busque un problema. 

Esto de los problemas es especialmente relevante. Los gestores e inspectores en línea gruesa no se caldean y tiran por la vía rápida: no lo uses, no sea que tengas cada semana a un padre/madre quejándose, una demanda por uso ilícito o falta de ética. ¿Resultado? El docente se reprime y auto censura. IA mala. A lo sumo, usa la plataforma subcontratada de cada comunidad autónoma, capada y vigilada. El estudiante, como es de esperar, no usa en su vida cotidiana esas plataformas. Va donde están los iguales y hacen lo que ellos hacen. Chat GPT es la reina top sin la que no se puede vivir. Le sigue Canva para hacer presentaciones de copia y pega, pero que molan. Y poco más. Todo ello sin los prismáticos del docente y tu madre vigilando. Doble rasero, doble moral. Y la casa por barrer.

¿Panorama? Todo esto de la IA va rápido, los estudiantes se adaptan bien, pero sin ética ni criterio. El grueso de docentes despotrican, pasan, recelan, solo una minoría toma nota y se pone las pilas, pero lentamente, sin cuajar en las rutinas de aula. Si uno o dos docentes de un grupo usan IA con sus estudiantes y el resto no, la tortilla se pocha, no se asientan hábitos. A esto se suma otro factor esencial, pero deficiente: No incluimos a las familias en este reto de formarnos y colaborar, y si quisiéramos, las familias no quieren. Se apuntan dos o tres. Brotes verdes, insuficientes, pero tan necesarios.

Bueno, y tú, ¿dónde te ves en este sainete? Cuenta, cuenta. ¿Cómo contribuyes para mejorar lo presente? Cuenta, cuenta. 

Resumen de ideas del artículo. Generado por Gemini a partir de mi prompt

Comentarios

  1. Desde Primaria, cada vez estoy más convencido de que hay que "analogizar" (permítaseme el neologismo, utilizando este vocablo como sinónimo de "volver a lo analógico") al menos los aprendizajes básicos instrumentales.

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    1. Así es. El uso de la IA debe ser gradual, adaptado a las necesidades educativas de cada etapa. Adquirir psicomotricidad fina, fomentar la creatividad…

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    2. Para poder desarrollar un espíritu crítico y una creatividad deben poder pensar por si mismos y copiar y pegar. Cada vez la lectura es menos reflexiva y se limita a una búsqueda rápida pida de solución. Yo estoy a favor de la IA siempre y cuando ya se tenga una buena base.

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